Opiniones
Decía un sabio (no recuerdo quién, pero era sabio, eso seguro) que “las opiniones son como los culos: todo el mundo tiene una”. Eso, sumado a que opinar/hablar es gratis, ha llenado el país, por no decir el mundo, de estúpidos (yo mismo lo soy ocasionalmente) que opinan sin tener la más mínima idea de lo que están diciendo.
Recuerdo (uno tiene ya una edad…) cuando a uno le preguntaban qué pensaba de algo (cualquier tema), y, si no sabía nada del mismo, lo decía, sin miedo al qué dirían-pensarían los otros (respecto a esto, un sabio, posiblemente el mismo de antes, dijo una vez (las frases me encantan, ¿no se nota?) “no te preocupes por lo que piensen de ti los demás, ya tienen bastante con preocuparse por lo que piensas tú de ellos”). Pero de un tiempo a esta parte, todos se sienten capacitados para opinar sobre política, los hechos de la actualidad, los conflictos del mundo, o, lo que es aún peor, cine y fútbol.
Ejemplos hay muchos; aún recuerdo a una compañera de un programa de radio que describió el argumento de Tierra, de Julio Medem ( y mira que hace ya casi diez años, y todavía recuerdo aquella frase…) como “la historia de un tío que va a fumigar un viñedo a un pueblo”… ¡con dos cojones!
O la insigne Yola Berrocal (¿qué habría sido del humor en este país sin ella?) expresando su profundo convencimiento de que aquel alegato que lanzó Aznar contra la telebasura, en realidad era para defenderla a ella de los ataques e insultos de (otro insigne) El Niño de la Mochila (uséase, Pocholo). El genio loco Quintero (la entrevista fue en uno de sus programas), sorprendido supongo como el resto de espectadores, no pudo menos que preguntarle si verdaderamente creía que Aznar estaba defendiéndola a ella cuando dijo aquello, y ella que sí, que sí, que estaba segura…
Que no se me entienda mal; opinar es sano, discrepar, más todavía (esto sería aburridísimo si todos pensásemos lo mismo), pero lo que es ilógico (alguien habrá que piense igual que yo) es que no se lean periódicos (el Marca y el As no cuentan…), que no se vean informativos ni programas de temas de actualidad (y aquí no valen Salsa Rosa, ¿Dónde estás corazón?, etecé, etecé) y que todo el mundo sepa de todo lo que ocurra en el planeta, y se sienta capacitado para dar soluciones para arreglar el planeta. Una cosa es una cosa y otra, aquella famosa encuesta que realizó la ONU (en un mail que recorrió el país años ha) y que decía algo así:
“La ONU acaba de finalizar la encuesta más grande de su historia, la pregunta fue:’Por favor, diga
Recuerdo (uno tiene ya una edad…) cuando a uno le preguntaban qué pensaba de algo (cualquier tema), y, si no sabía nada del mismo, lo decía, sin miedo al qué dirían-pensarían los otros (respecto a esto, un sabio, posiblemente el mismo de antes, dijo una vez (las frases me encantan, ¿no se nota?) “no te preocupes por lo que piensen de ti los demás, ya tienen bastante con preocuparse por lo que piensas tú de ellos”). Pero de un tiempo a esta parte, todos se sienten capacitados para opinar sobre política, los hechos de la actualidad, los conflictos del mundo, o, lo que es aún peor, cine y fútbol.
Ejemplos hay muchos; aún recuerdo a una compañera de un programa de radio que describió el argumento de Tierra, de Julio Medem ( y mira que hace ya casi diez años, y todavía recuerdo aquella frase…) como “la historia de un tío que va a fumigar un viñedo a un pueblo”… ¡con dos cojones!
O la insigne Yola Berrocal (¿qué habría sido del humor en este país sin ella?) expresando su profundo convencimiento de que aquel alegato que lanzó Aznar contra la telebasura, en realidad era para defenderla a ella de los ataques e insultos de (otro insigne) El Niño de la Mochila (uséase, Pocholo). El genio loco Quintero (la entrevista fue en uno de sus programas), sorprendido supongo como el resto de espectadores, no pudo menos que preguntarle si verdaderamente creía que Aznar estaba defendiéndola a ella cuando dijo aquello, y ella que sí, que sí, que estaba segura…
Que no se me entienda mal; opinar es sano, discrepar, más todavía (esto sería aburridísimo si todos pensásemos lo mismo), pero lo que es ilógico (alguien habrá que piense igual que yo) es que no se lean periódicos (el Marca y el As no cuentan…), que no se vean informativos ni programas de temas de actualidad (y aquí no valen Salsa Rosa, ¿Dónde estás corazón?, etecé, etecé) y que todo el mundo sepa de todo lo que ocurra en el planeta, y se sienta capacitado para dar soluciones para arreglar el planeta. Una cosa es una cosa y otra, aquella famosa encuesta que realizó la ONU (en un mail que recorrió el país años ha) y que decía algo así:
“La ONU acaba de finalizar la encuesta más grande de su historia, la pregunta fue:’Por favor, diga
que opina de la escasez de alimentos en el resto del mundo’
Los resultados no han podido ser mas desalentadores, la encuesta ha sido un total fracaso por lo
Los resultados no han podido ser mas desalentadores, la encuesta ha sido un total fracaso por lo
siguiente:
- Los argentinos no entendieron que significaba por favor.
- Los cubanos pedían que les explicaran que era opinar.
- Los europeos no entendieron que significaba escasez.
- Los africanos en general no sabían que eran alimentos.
- Y los estadounidenses preguntaban que era el resto del mundo"
Pues eso.
Pues eso.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home