El misterioso caso de Natascha Kampusch (1)
Hace cosa de un mes una noticia saltaba a las páginas de los periódicos de todo el mundo y a los informativos de todas las radios y televisiones del planeta: la huida de la austriaca Natascha Kampusch tras haber permanecido secuestrada más de ocho años.
Ninguna noticia había causado tanta expectación desde que las Torres Gemelas se vinieron abajo tras los atentados del 11-S.
Cualquier persona se imagina un secuestro de ocho años y se echa a temblar pensando en el sufrimiento de la niña (fue capturada cuando tenía diez años), encerrada constantemente en un zulo, sin apenas contacto con el exterior, sin vida, y sufriendo los abusos sexuales de un depravado de nombre Wolfgang Priklopil. Pero desde que pudo escapar los acontecimientos se han precipitado, la información va apareciendo con cuentagotas y vamos sabiendo lo que ocurrió realmente durante los años que Natascha estuvo secuestrada. Y la historia es, cuanto menos, extraña.
Poco después de su huída, fue la propia Natascha la que solicitó aparecer en una entrevista, seleccionó las preguntas previamente, evitando las que no quería responder. La joven parece no tener problemas para contar sus vivencias durante sus últimos ocho años (recibió unos 800.000 dólares por la entrevista en exclusiva que todos
pudimos ver) y varios grandes estudios americanos han ofrecido hasta un millón de dólares a la chica para filmar una película con su historia, proyecto que ya está en marcha y que (todo parece apuntar así) estará protagonizado por Scarlett Johansson en el papel de Natascha Kampusch. Aunque no sería descartable que la propia Natascha apareciera en el filme en algún pequeño papel. Porque Natasha quiere ser famosa. Todo parece apuntar a ello: el decidir aparecer en televisión en vez de huir de las cámaras, el vender su historia sin remilgos, el tener un agente de prensa...
Según las declaraciones de la joven, y lo que la policía ha podido descubrir, la chica no siempre estuvo encerrada: ayudó a construir la piscina del jardín, iba de compras y al cine con su raptor y el año pasado (Natascha ya tenía 17 años) tuvieron unas vacaciones de varios día en las que la llevó a esquiar. Y para su huida aprovechó un descuido de Priklopil: el raptor se había alejado de ella para poder escuchar el teléfono, molesto por el ruido del aspirador que Natasha pasaba en el coche (evidentemente, no estaba encerrada). Además, en la última etapa del secuestro, ella tenía una radio y prensa diaria, para estar informada de lo que ocurría, y paseaba por los parques de la ciudad junto a su agresor... No suena del todo a secuestro, la verdad. Hay cosas que no terminan de encajar del todo.
Ninguna noticia había causado tanta expectación desde que las Torres Gemelas se vinieron abajo tras los atentados del 11-S.Cualquier persona se imagina un secuestro de ocho años y se echa a temblar pensando en el sufrimiento de la niña (fue capturada cuando tenía diez años), encerrada constantemente en un zulo, sin apenas contacto con el exterior, sin vida, y sufriendo los abusos sexuales de un depravado de nombre Wolfgang Priklopil. Pero desde que pudo escapar los acontecimientos se han precipitado, la información va apareciendo con cuentagotas y vamos sabiendo lo que ocurrió realmente durante los años que Natascha estuvo secuestrada. Y la historia es, cuanto menos, extraña.
Poco después de su huída, fue la propia Natascha la que solicitó aparecer en una entrevista, seleccionó las preguntas previamente, evitando las que no quería responder. La joven parece no tener problemas para contar sus vivencias durante sus últimos ocho años (recibió unos 800.000 dólares por la entrevista en exclusiva que todos
pudimos ver) y varios grandes estudios americanos han ofrecido hasta un millón de dólares a la chica para filmar una película con su historia, proyecto que ya está en marcha y que (todo parece apuntar así) estará protagonizado por Scarlett Johansson en el papel de Natascha Kampusch. Aunque no sería descartable que la propia Natascha apareciera en el filme en algún pequeño papel. Porque Natasha quiere ser famosa. Todo parece apuntar a ello: el decidir aparecer en televisión en vez de huir de las cámaras, el vender su historia sin remilgos, el tener un agente de prensa...Según las declaraciones de la joven, y lo que la policía ha podido descubrir, la chica no siempre estuvo encerrada: ayudó a construir la piscina del jardín, iba de compras y al cine con su raptor y el año pasado (Natascha ya tenía 17 años) tuvieron unas vacaciones de varios día en las que la llevó a esquiar. Y para su huida aprovechó un descuido de Priklopil: el raptor se había alejado de ella para poder escuchar el teléfono, molesto por el ruido del aspirador que Natasha pasaba en el coche (evidentemente, no estaba encerrada). Además, en la última etapa del secuestro, ella tenía una radio y prensa diaria, para estar informada de lo que ocurría, y paseaba por los parques de la ciudad junto a su agresor... No suena del todo a secuestro, la verdad. Hay cosas que no terminan de encajar del todo.

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