Tuesday, July 25, 2006

Lo que opinan los demás

Hace una temporadita (si lees más abajo lo verás) hablé de la facilidad que tienen algunos para opinar, para hablar de cualquier tema… y di varios ejemplos de ello, pero se me olvidó uno muuuy importante. A saber: la vida de los demás.
Todos lo hemos hecho alguna vez (unos más que otros, la verdad), y lo hemos sufrido unas cincuenta veces más (o setecientas cincuenta, según el caso… hay que vigilar de quienes nos rodeamos, eh?). Todos hemos sufrido en nuestras carnes ese “no sé como eres capaz… si te viera Fulanito!”, o ese “y qué van a decir Mengana y Zutana cuando se enteren?”. Y la verdad es que muchas veces, aunque no queramos, nos coartan, hacen que no actuemos como lo haríamos de no tener ese ‘aliciente’ empujándonos. Pero qué le vamos a hacer…?
¿La única solución?: No te preocupes de lo que piensen de ti los demás… ya tienen bastante con preocuparse por lo que piensas tú de ellos!

Tuesday, July 18, 2006

La Odisea, revisitada

Perdón por tardar tanto en volver a escribir algo en este sitio... He estado de vacaciones!!. Y claro, ya se sabe, las vacaciones se hicieron para descansar, aunque ya no se utilicen para eso. Y es que en esta semanita que he estado fuera (Praga y Budapest, para ser más concretos) descansar, lo que se dice descansar, no lo he hecho mucho, ya que ha sido toda una odisea llegar y volver. Eso sí, mientras he estado por allí se ha llevado medianamente bien la cosa...
El viaje comenzó un sábado a la 1:00 de la madrugada, autobús hacia Madrid (el avión salía de allí, y como ya me había gastado un montón en el viaje y en cosas para el viaje y tenía que gastarme más allí tenía que ahorrar algo, así que cogí el transporte más barato). Tras seis horas de viaje y una horita (casi) más en metro para llegar al aeropuerto, a las 8:00 estaba en Barajas. El vuelo salía a las 14:45, así que a esperar. Pero claro, aeropuerto+verano=retrasos. Así que el avión destino Praga salió finalmente a las 16:20. Y yo llegue al hotel cerca de las 19:30 (dieciocho horas y media después de haber salido de casa).
Y lo del hotel es otra historia... Digamos simplemente que estaba a ocho paradas en metro del centro, pero para llegar a la parada de metro había que coger un autrobús de línea... O sea, que estaba donde Cristo perdió el mechero...En Praga, patear, patear, patear y patear la ciudad, no menos de diez u once horitas al día.
Días después, traslado a Budapest ¡¡en autobús!! atravesando la República Checa, Eslovaquia y parte de Hungría. Salida a las 8:30 de la mañanita, llegada a las 17:30, parando un poco en Bratislava para comer algo.
Pero lo bueno, bueno, para el regreso. Recogida en el hotel a las 7:00, el avión sale a las 9:55 (de nuevo, retraso, hasta las 10:35), llego a Madrid, metro y llego a la estación de autobuses quince minutos antes de las 15:00. Me dirijo, con mi billete de vuelta de bus a la taquilla, para confirmar el regreso en el próximo, y me dicen que no hay hueco hasta las 24:00!!! (es decir, tengo que esperar nueve horitas, con toda un semana de vacaciones en el cuerpo...). ¿Única opción? Irme a Atocha para coger el tren a Sevilla. De nuevo, metro para Atocha, y allí hora y media de cola para sacar el billete del tren (que salía hora y media después). Es decir, a las 20:30 llego a Sevilla, donde debo ir a la taquilla para sacar el billete de cercanias y volver al andén para el tren que me lleve a mi barrio. Poco después de las 21:00 llegaba a casa (catorce horas desde que dejé el hotel, y eso que el avión sólo tardaba dos horas y media...)
¿¿¿¡¡¡Y la primera pregunta que me hacen es que si he descansado en las vacaciones!!!???
¡¡AMOS, ANDA!!